1. Agua de grifo contaminada

Canva
El agua de grifo de la Florida está ranqueada como la segunda peor agua de grifo en los Estados Unidos. Esto se debe al uso de fertilizantes y pesticidas utilizados en la industria de agricultura comercial como también en los jardines residenciales.
Ha estado comprobado que los pesticidas y los fertilizantes afectan a la fauna local. Cuando el escurrimiento de los excesos de estos químicos llega a los mares, ríos y corrientes, drásticamente incrementa los niveles de presencia de las algas que a su vez emiten toxinas que puede matar o enfermar a la vida marina.
Las floraciones de algas no solamente pueden tener efectos adversos para la fauna, sino también para la población humana ya que puede verse afectada por tomar agua contaminada. En Palm Beach, por ejemplo, el escurrimiento contaminado ha vuelto insalubre las fuentes naturales de agua que le suplen agua potable a toda la ciudad.
Las poblaciones de bajos recursos pueden llegar a ser las más impactadas por esto ya que en muchos casos no es una opción económicamente viable para ellos conseguir fuentes alternas de agua potable que no vengan directo del grifo de sus casas. Este tipo de contaminaciones pueden causar enfermedades que incurren costos médicos, los cuales este grupo vulnerable de ciudadanos no puede pagar.
Para poder cambiar esta situación, el estado de la Florida debe de implementar medidas de seguridad más severas que las que implementa el gobierno federal, ya que los niveles de seguridad para el agua establecidos por el gobierno federal igual pueden llevar a tener consecuencias negativas para la salud de las personas.
‘Muchas veces puede oír que un pesticida es totalmente seguro porque ha sido aprobado [por la Agencia de Protección Ambiental], pero la ley federal que aplica a los pesticidas no es muy protegedora,’ explica Erik Nolson, el directo para la salud y los alimentos en el Consejo de Defensa de Recursos Naturales (NRDC, por sus siglas en inglés).
Adicionalmente, la población de la Florida también pudiese buscar alternativas al uso de pesticidas y fertilizantes, como sembrar comida orgánicamente, cambiar a plantas que no requieren fertilizantes y mantener sus jardines sin el uso de contaminantes.