Comisión Nacional Forestal
Desde el 24 de julio de este año, una serie de incendios forestales en los estados de California, Washington y Oregón han azotado gran parte de la costa oeste de los Estados Unidos, dejando nada más que dolor y devastación a su paso.
Las autoridades norteamericanas no han podido detener el siniestro. 100 bomberos de la Comisión Nacional Forestal de México (Conafor) se desplazaron a suelo estadounidense para ayudar no solo a luchar contra este desastre.
La población hispana en dichos estados suma más de 16 millones de personas, según la Oficina de Censo de los Estados Unidos. Hay casi 15 millones de latinos en California, 496.000 en Oregón y hasta 858.000 en Washington.
Por lo que la tarea de estos apagafuegos despachados desde suelo “Azteca” a territorio extranjero toma un matiz más personal para ellos. Sus hermanos latinoamericanos residentes en la zona se encuentran en extremo peligro.
Los rescatistas mexicanos tienen una meta clara, cuál es tratar de minimizar la mayor cantidad de daños posibles. Saben que no solo es la salud de millones lo que está en riesgo, sino la calidad de vida de cientos de miles de personas en la costa oeste.
Solo en California, más de 170.000 clientes sufrieron desabastecimiento del servicio eléctrico de manera preventiva, número que se espera incremente conforme la catástrofe continúe durante los próximas días - algo que puede representar la diferencia entre la vida y la muerte.

